domingo, 29 de junio de 2014

Mi vecino Totoro

Título original: Tonari no Totoro
Dirección: Hayao Miyazaki
Producción: Isao Takahata, Toshio Suzuki, Toru Hara
Guion: Hayao Miyazaki
País(es): Japón
Año: 1988
Duración: 86 min
Protagonistas: Hitoshi Takagi, Noriko Hidaka, Toshiyuki Amagasa
Género: Animación, familiar, fantasía
Clasificación: ATP

Cuando se pasa de un cuarto iluminado a uno oscuro no se ve durante unos instantes y es cuando se ven los conejitos.


¿Son acaso las historias de Miyazaki para niños? Hay quienes indiscutiblemente lo designarían así, más que todo por su estética. Pero hay quienes a cada cosa le ponen trabas y es curiosa la manera como envuelven esta historia con una historia urbana que nos habla de muerte y dolor. Más llamativo es lo bien sustentado que parece, poniendo palabras en la boca del propio Miyazaki. Pero más allá de estas teorías estrambóticas fijémonos que nos dicen los elementos de la película respecto a esta pregunta.

Desde el inicio se nos ofrece una casa embrujada y un padre al que le parece bien la idea de tener fantasmas. ¿Es acaso una historia de terror? Definitivamente no, la constante aceptación del padre de las niñas a estos misterios es claramente una invitación a maginar. Además, la cultura japonesa está muy plagada de estos elementos en sus historias que resultan familiares. Tal vez para el occidental resulte un tanto extraño, pues vemos a los espíritus como seres maligno, mientras que para los orientales es sólo una parte más de la vida. Esos espíritus y fantasmas, serían para nosotros como las hadas de nuestras historias. 

Por otro lado, es una invitación del padre a que no tengan miedo. Viven en el campo, hay insectos, animales, ruidos extraños, que tan fácil es imaginar que algo mala va a suceder. Nos basta con tener una cama o un closet, cosas tan típicas, para creer que en ellas se esconden seres peligrosos que nos puedan lastimar. Es eso lo que sucede acá. Totoro es un espíritu de los bosques, sí como un hada sólo que gordo y peludito, y es un ser protector, no por nada cuida de Mei. No es que le caiga muy bien la niña, aunque también, sino porque está en su naturaleza ser bueno y protector, no un monstruo.

Para más detalles al respecto, esta película fue estrenada en Japón conjuntamente como La tumba de las luciérnagas, y como el mismo estudio lo hizo público esta actúa como contraparte para aquella. En otras palabras son dos caras de la misma moneda. Ambas nos hablan de la infancia y el dolor de la pérdida. Pero mientras la tumba de las luciérnagas es altamente desgarradora y el dolor es espiritual y se torna físico. Totoro es un aliento de esperanza, las niñas saben que su madre puede morir, y Mei al perderse puede morir también, pero a pesar de la tristeza que puedan pasar siempre queda la esperanza de la recuperación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario